lunes, 7 de febrero de 2011
Del ocaso
Cuando los ojos
se cierran,
las manos
sólo quieren aquietarse
y las piernas
apenas pueden empujar el viento.
Cuando el sol y la luna
se juntan por treinta segundos.
Tu mejor vestimenta
y esos ojos de caramelo.
El abrazo fuerte
y desapegado.
El ocaso de una vida
y la certeza del camino
dan paso a la aventura
de volar como hoja de parra
en el mar del cielo,
y sólo queda estarse adentro,
y esperar que el ser se expanda hacia el afuera.
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LINDO
ResponderEliminarme encanto "Cuando el sol y la luna
ResponderEliminarse juntan por treinta segundos" una idea bella, hermosa...