Desvastadas. Las cosas desvastadas. Un barrio atolondrado. Un grupo de vecinos. Camina. Perdido por los pasajes. En busca de vaya a saber que. Asombrados. Desorientados. Atormentados. Y también un poco risueños. Porque eso hacen las tormentas. Sacar al aire las risas que alguna vez escondimos debajo de la almohada.