Se cerró el telón y salí.
Caminé muy lento
creyendo-que-de-eso-tenía-ganas.
Pero no.
Un torbellino subió
y-tuve-que-empezar-a-correr.
Corrí.
Di vueltas.
Me encontré. Me perdí.
Me metí por calles nunca vistas.
Corrí con todas mis fuerzas
hasta-que-no-pude-más.
Paré.
Me reí.
Me reí a gritos.
Me-reí-hasta-que-no-tuve-más-risa.
Caí al suelo.
Sentí el apoyo de la tierra.
Respiré muy profundo
y noté que en-lugar-de-dióxido-de-carbono
estaba exhalando felicidad.

que lindo es reir...
ResponderEliminarnena, cuanto llena lo que escirbís!!!
reimos juntas? dale, te invito
ResponderEliminaracepto
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