martes, 24 de mayo de 2011

La lluvia que no quiere secar


Hoy tengo los hombros
cerca de las orejas.

No sé si eso es porque
hace mucho frío
o porque
prefiero no escuchar el remolino

que por acá se está armando.

Pero sentí que alguien dijo por ahí
¡lluvia de amor para todo el mundo!

Y pienso ponerme debajo
gotearme, mojarme, empaparme
hasta no poder soportar
el peso de
las ropas
y tener que sacármelas

para mojarme un poco más.

2 comentarios: